La misión es un cielo de plástico
El tiempo lo pone el sol
Las reglas soy yo
Un laberinto un laberinto almidonado
De él se desprenden abejas con aroma a frambuesas
Grandes y arrugadas flores
Luciérnagas multicolor
Son bestias esperando disolverte
Son una especie de macabra trampa
Son la hermosa concepción del delirio
Que tratará de aniquilarte
Después, una selva plagada de ancestrales tribus te sorprenderá celeste esperando el alba, tendrás que enfrentarte a ellos, caminar entre medio de gigantescas plantas, con mil formas indefinidas, entre bichos, monos, serpientes, elefantes atroces y entre ese espectáculo vacío, en los mas profundo de la naturaleza imaginaria puedes escuchar los sonidos, los sonidos que se acercan, melodías tribales, encantadoras de bestias, honor a los dioses que danzan en trance entre las almas, poseídas por este ritmo seductor, tendrás que enfrentarte a ellos. Acuérdate bailarás, ellos te dejaran trenzar sus exóticos ritmos, vestirás sus ropas desnudas, sentirás su entrañante lujuria, flotarás y harás de tu carne fuego, en medio de un fulgor divino y ancestral, y en una extensa caravana extasiada, viajarás hasta el desierto donde el sol quemará tus ojos, arderá en tu piel y tus pies mutilados por el cansancio y agrietados por el calor de la arena, seguirán moviéndose como toda tu extensión y provocará delirios a tu mente, y sin darte cuenta verás que los nativos se esfumaron, se desintegraron, hombres con grandes turbantes y túnicas gruesas, te encontrarán perdido totalmente inconsciente, deshidratado, casi muerto o muerto, entre la arena y los cuervos, despertarás a los días, en una trastienda de coloridas telas, verás bellas mujeres cubiertas y tendrás tres ojos, tienes que encontraran tu camello, alabar a tu preciado alimento, fumaras en grandes pipas y luego cuando encuentres tu camello te va a decir que tienes que hacer.
Camello: cierra tus ojos
Los cerrarás y cuando los vuelas a abrir, estarás tendido en una enorme y suave alfombra con arabescos,, quizás allá algún incienso encendido, posiblemente patchuli, te sentirás bien, flotarás entre un blues desafinado, que viene desde la sala que se encuentra al lado y cuando estés por levantarte, encenderás un cigarrillo, se que te hará sentir mas a gusto con el momento, antes de que abras la puerta de la sala, quiero que recuerdes que a veces las cosas cambian en ese lugar, depende la ocasión, pero de seguro habrá un gran piano negro con una brillante cola, otro dato no puedo darte.
Si logras superar eso, que lo conseguirás, te vas a encontrar un poco mareado y agitado, pero hay un verde campo para descansar y vigorosos árboles con muchos verdes, con vida, el sol tendrá rayos multicolores y vas a poder tranquilzarte y dormir un rato, pero cuando despiertes nuevamente habrá mas gente bailando y corriendo, saltando, haciendo dibujos con sus manos en el cielo. creando formas invisibles. jugando con el humo, quizás te guste este lugar, porque es el ultimo, ahora te toca disfrutar un rato, tal vez unas horas, algo va a pasar, cualquier cosa, nunca se sabe con exactitud, volverás a este lugar y encontraras tu gran premio.
Eso si recuerda siempre que la misión es un cielo de plástico, debes conseguirlo.
El tiempo lo pone el sol, tendrás que llevarlo eternamente
Y las reglas soy yo, debes ser yo.
miércoles, 3 de diciembre de 2008
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