Debajo del árbol, están las huellas de quien quiso cortarlo. Pero también están aquellas de quien en las mañanas iba a abrazarlo. Nadie arranco sus frutos, pues nunca los tuvo, sus flores nacen sin fecha impuesta y mueren llegada la primavera, algunos dicen que por las noches brillan como luciérnagas, otros dicen que no existen.
Yo fui a visitarlo, lleve conmigo un puñado de besos prestados, hierba, colores y algunas canciones. Pero el árbol no estaba, solo las aves pululaban asustadas sobre una llanura inquietantemente verde, el atardecer manchaba el paisaje de naranjas, lilas y celestes.
Me senté en el pasto a observar lo lleno del vacío.
Una lagrima humedeció mi cara, cerré los ojos.
Cuando desperté un árbol me abrazaba.
sábado, 6 de diciembre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
3 comentarios:
que lindas palabras!
el mismo arbol axfixio a cinco personas, en venganza del maltrtato que recibio de la humanidad entera.
q flash nena!.. jaja
te dejo un besoo .. hablando de arboles, en mi cuidad se aprecio uno con forma de virgen.. miedo!
a mi tb se me dio por escribir.. asi q pase nomas si quiere..
mua!
Publicar un comentario