Cuenta la leyenda que el vivía al final del arco iris, su trabajo solo era cuidar la gran olla de monedas de oro y esperar. Esperando se paso largos años, tantos como monedas había en la olla, y mientras el tiempo pasaba su única compañía eran las nubes, el sol, la luna, las estrellas, las mariposas y los colores que habitaban en ese lugar. Una noche entre el sonido de los grillos y la luz de las luciérnagas apareció un hombre.
Le dijo que venia por su oro.
Y el le dijo: acá esta. Pero por ser el primero en llegar si quieres te regalo el paraíso entero para que puedas usar tu oro y vivir tranquilo de este lado.
A lo que el hombre sorprendido pregunto: Y si viene alguien mas a buscar el tesoro?
Puedes hacer lo que desees. Pero todo a cambio de que vos me indiques el camino hasta el lugar de donde vienes.
Desde que llego sus historias son melodías.
miércoles, 14 de enero de 2009
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